Guardado y Conjunto Libre de Drogas y Ocultismo!
¡Hola!
Cuando tenía veinte años me hice Cristiano, pero antes de esto mi vida era muy diferente. Aunque había tenido una infancia normal, buenos padres y todo lo que uno necesita para ser feliz, a menudo la vida me parecía monótona y aburrida. A los catorce empecé a beber alcohol, y cuando tenía quince empecé a fumar marihuana. A los diecisiete años de edad, fumaba marihuana a diario. Hacia los dieciocho ya había probado “champiñones mágicos” (setas alucinógenas), fumaba gran cantidad de hachís, y caía en trance experimentando esferas de existencia que nunca antes había conocido.
Por un lado este “otro mundo” me asustaba un poco, pero por el otro tenía mucha curiosidad por saber de que iba todo esto.
Para mostrarte lo que El Señor realmente hizo en mi vida, me gustaría compartir contigo algunas experiencias de mi vida anterior. A la edad de dieciocho años conocí a una pareja que llevaban años practicando el yoga y que además tomaban LSD con asiduidad. Ellos me enseñaron los fundamentos del yoga y como meditar. Al principio lo encontré algo extraño, pero tras un poco de práctica pude llegar a sentir cierto “poder” durante los momentos de meditación. Un día tomamos LSD y meditamos durante “el viaje” ( es decir, bajo el efecto de la droga). Esta fue una experiencia muy intensa. El LSD por si solo ya es fuerte pero junto con la meditación era tan potente que sentía que mi espíritu estaba casi a punto de salirse de mi cuerpo.
Después de ese “viaje” me propuse el descubrir realmente de que se trataba todo esto, este “otro mundo”. Sabía que era algo verdaderamente real y no solo una fantasía. Así que empecé a experimentar con LSD y champiñones mágicos que tomaba yo solo en el bosque o con amigos o en fiestas tecno. También probé otras drogas como el éxtasis, el speed, el opio y mas tarde el crack y la heroína los cuales encontré placenteros aunque no se podían comparar con las drogas psicodélicas. Descubrí que durante los viajes de LSD, si invocaba el nombre de un gurú que había muerto hacía ya tiempo, el trance en el que caía era mucho mas profundo e intenso. Comencé a invocar los nombres de estos gurús mientras viajaba. Durante algunos de estos viajes sentimos tanto poder en la habitación que ni siquiera eran ya necesarias las palabras – de alguna manera era como si pudiésemos comunicarnos sin hablar. Empezaron a haber también muchas coincidencias las cuales me hicieron darme cuenta de que había algo “superior” (proveniente de otra esfera) que estaba comenzando a dirigir mi vida. Habiendo llegado hasta ese punto, yo ya no podía imaginar el vivir una vida normal, solo quería tener ese poder y “pasar al otro lado” incluso si el hecho de adentrarse en este mundo tomando LSD significaba arriesgar la vida.
En ese tiempo yo no tenía idea de lo que había detrás de todo esto. De alguna forma pensaba que este “poder del yoga” era algo bueno y que podría ayudar a que el mundo fuese un lugar mejor y mucho mas agradable.
Una de esas veces tomé una sobredosis extrema de LSD en una fiesta tecno, y esta fue una experiencia muy extraña. Era como estar en una especie de culto de adoración. Cuando llegué a casa todavía estaba bajo la influencia de las drogas, y algo se había apoderado de mi mente, yo ya no tenía el control de mi mismo. Empecé a decir cosas que yo normalmente no hubiese dicho. Mis padres llamaron a la policía y me llevaron a un hospital psiquiátrico donde estuve ingresado durante seis semanas. Después de dos semanas mis pensamientos estaban ya mucho mas claros y decidí no dar importancia a lo que me habían hecho, yo no iba a cambiar. Decidí que continuaría tomando drogas solo que a partir de ese momento me guardaría mis pensamientos para mi mismo, sin importar lo alta que fuese la dosis de LSD que me hubiese metido.
Algunos meses mas tarde tuve un viaje en LSD que fue horrible. Cuando lo comencé, todo lo que estaba a mi alrededor de repente se transformó y oí muy claramente una voz que me hablaba. En ese momento me di cuenta de que estaba atrapado, y que este ser, quienquiera que fuese, era totalmente malvado, me había engañado hasta el fondo y quería poseerme. Salí huyendo del edificio y me puse a correr por las calles, fuera de la ciudad pero este ser/poder me seguía. Me decía que él tenía ya el control de mi vida y que yo me tenía que abrir para poder poseerme. Me dijo que debería de hacerme DJ tecno y que de esta forma el podría usarme como si fuese un tipo de medium. Después me dijo que en la última sobredosis que tome de LSD yo no me había sometido a él totalmente y que por eso me había castigado provocándome tal irracionalidad que acabé en un hospital psiquiátrico. Si me negaba de nuevo, me aseguró que la siguiente vez nunca mas volvería a salir del hospital. Yo estaba totalmente aterrorizado. No podía hablarle a nadie sobre ello. También me amenazó con matar a mi padre si no hacía lo que él decía. Después de una larga lucha decidí suicidarme. Así no me podría poseer ni podría castigarme. Me subí a un poste de telégrafos para saltar desde allí. En el último momento me acordé de la imagen de un “dios” que había visto en un libro de yoga e invoqué su nombre. De repente pude sentir su presencia y le vi enfrente mía. La otra voz parecía haberse marchado así que me bajé del poste de telégrafos.
De alguna manera había abierto una puerta que yo no podía cerrar. Desde entonces anduve muy confuso, no podía ya distinguir entre lo que era malo y lo que era bueno. Tampoco podía tomar ninguna decisión que acabase con todas estas cosas. Una noche mientras estaba fumando marihuana y meditando, sentí dos espíritus en mi habitación. Todavía tenía una Biblia en mi cuarto, y me decían que tenía que destruirla – y así lo hice. Otra vez estaba quemando una varilla de incienso y descubrí que al recitar en mi mente un mantra en particular, un poder llenaba la habitación y hacía que el humo se moviese alrededor como una serpiente. Cuando dejaba de recitar el mantra, el humo volvía a moverse con normalidad.
Tantas cosas ocurrieron – mi vida fue de mal en peor. Mi propia hermana tenía miedo de mi y mis padres no sabían ya como ayudarme. Así que un día mi padre me echó de casa, y me fui a Berlín a vivir como un ocupa punk. Ese tipo de vida me gustaba, pero el estado de mi mente iba empeorando. Había días en los que estaba bajo el control total de otra fuerza – eso que llaman “esquizofrenia”. A veces mi cabeza estaba llena de pensamientos absurdos y sin sentido, había perdido el control sobre ellos y solo estaba lleno de odio por la gente. Cruzaba las calles llenas de coches sin ni siquiera mirarlos, porque algo me dirigía. Una noche estaba en una disco y el espíritu me dijo que mirase a lo estaba a punto de hacer que hiciese el DJ. Observe mientras el DJ ponía un nuevo CD. El tecno-trance-melody que puso era exactamente el mismo que yo oía constantemente durante el viaje de LSD en el que aquel demonio quiso poseerme.
Durante las semanas que pasé en Berlín algunas veces me sentía tan desesperádamente perdido... pero no podía acudir a nadie y tampoco sabía a donde iba yo a acabar. En esos días, mi infancia católica me vino a la mente y comencé a orar a Jesús. En Berlín Kreuzberg entré en una iglesia, no buscando a Dios, sino porque otro punk me había dicho que allí había un cura que iba a repartir sacos de dormir gratis. No conseguí el saco de dormir, pero conocí a un hombre de avanzada edad con el cual tuve una conversación sobre Dios. Me dijo que Jesús era el Creador de todo el universo y que El es mas fuerte que ninguna otra cosa. Me citó una escritura en JUAN 1:1-3,14 “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios ... Todas las cosas por Él fueron hechas ... Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros”.
Que Jesús fuese el fundador del universo me impactó realmente. Tuvimos una conversación larga, y al final este hombre me dijo que estaba poseído por un demonio. Gradualmente empecé a entender que todas esas voces que yo oía eran espíritus.
Al día siguiente vi al anciano otra vez y me preguntó si quería que orara para ser liberado de todo esto. Yo no tenía nada en contra, así que el simplemente clamó: “En el nombre de Jesús, te ordeno demonio que salgas de él”. Usó la autoridad dada por el Señor a cada Cristiano en MATEO 10:1 “Entonces llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia.”
Sentí un poder que pasaba a través de mi, algo me había dejado, y mi cabeza estaba clara y lúcida por primera vez en mucho tiempo. Esto fue totalmente asombroso y yo estaba lleno de alegría. De manera instantanea perdí el deseo de tomar drogas. Tuve una larga conversación con este anciano, Ferdinand. El me dio una Biblia, un saco de dormir, y algo para comer y oró por mi para que el Señor me procurase calzado nuevo ya que el que llevaba estaba en muy mal estado. Este hombre se fue y tristemente para mi no he vuelto a verle mas. Estaba muy feliz de tener una Biblia y la empecé a leer a diario. También hablé con algunos de mis amigos punk acerca de lo que me había ocurrido. Unos días después, en un lugar propiedad de la iglesia Católica donde se podía conseguir algo de comer, me dieron “por coincidencia” un par de zapatos totalmente nuevos – uhau!!
Aún sufría ataques de vez en cuando pero con todo yo me daba cuenta de que las cosas estaban mejorando. Encontré un verso increíble en mi Biblia: HECHOS 1:8 “Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalem, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra”
. Aquello me sonaba fenomenal – incluso después de todas mis experiencias con demonios, ¡yo, podía recibir el Espíritu Santo! Fui a una iglesia para descubrir todo acerca del Espíritu Santo y como podría recibirlo, pero no conseguí una respuesta clara. Pedí a Dios que me diese su Espíritu Santo. Poco después de esto conocí en la calle a un hombre que me dio un panfleto sobre Jesús y me habló sobre la Biblia. El me mostró el camino de la salvación y me explicó lo que significaba recibir al Espíritu Santo. Una vez mas Dios había contestado a mis oraciones. Tuvimos una larga charla, cogí su número de teléfono y también acepté su invitación a asistir a una reunión.
Leí el panfleto una y otra vez. ¡Las escrituras que allí había escritas junto con el número de teléfono eran la única puerta que me llevaría hacia Dios! Así que llamé al hombre que me invitó a venir a la reunión del miércoles. Tan pronto como entré en aquél lugar pude ver que estos Cristianos tenían algo especial. Nunca había experimentado un encuentro en una iglesia como este. Pude palpar el amor y el calor que venía de ellos y se sentía uno tan bien en su compañía...
Después de la reunión y de camino a casa conocí a una chica. Era cantante en una banda y empezamos a charlar. La cosa llegó a ser romántica. Siempre había querido estar junto a la cantante de una banda y justo cuando empiezo a buscar al Señor ahí estaba. Esa noche decidí alejarme de ella lo mas rápido posible porque sabía que no estaría bien intimar con ella. Justo cuando estaba a punto de dar mi vida a Dios, el Diablo vino e intento tentarme con un viejo deseo para apartarme de El. Durante mi segunda reunión, me dijeron que si quería ser Cristiano ya no podía vivir mas la vida de un ocupa y que ser Cristiano también suponía vivir una vida normal, tener un trabajo, servir a los demás, ser una persona correcta...(en otras palabras, ¡todo lo que no me gustaba hacer!). Y sobre todo tenía que rendir mi vida totalmente a Jesús. MATEO 28:20: ”Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado...”
; MATEO 16:24: ”Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame”
. No había otra forma – si quería seguir a Jesús tenía que obedecer, y confiar que a través del poder del Espíritu Santo sería capaz de hacerlo.
Volví a casa con mis padres a Frankfurt. Se pusieron muy contentos de verme de nuevo, lúcido, sano y curado de todas las drogas. Cuando mi padre me había echado hacía seis semanas pensó que nunca me volvería a ver. Me puse también en contacto con la gente de nuestra asamblea allí en Frankfurt. Cuanto mas leía la Biblia, mas me convencía de que era un pecador y de que iría al infierno si moría. Tenía un montón de preguntas y me asombraba al ver como el lider de aquella pequeña asamblea de Frankfurt siempre tenía respuestas de la Biblia para mi.
La noche antes de bautizarme había sido absolutamente horrible. Pude sentir como los demonios me atacaban mientras estaba echado en mi cama. Era como si supieran que estaban a punto de perderme y no quisieran dejarme ir. Al día siguiente pedí que me bautizaran y una vez mas se me dijo lo que significaba seguir a Cristo y que debía estar preparado para pagar el precio – dejar mi vida anterior y vivir de acuerdo a los principios de la Biblia. Fui bautizado pues y al siguiente día recibí al Espíritu Santo con la evidencia de hablar en lenguas – ¡Alabado sea el Señor! Estaba lleno de alegría al saber que mis pecados estaban perdonados y de que yo era un hijo de Dios. Me sentía como un bebé recién nacido. 2 CORINTIOS 5:17: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
.
Desde ese momento, la gente del grupo de asamblea cuidaron mucho de mi. Ellos estaban allí cuando necesitaba ayuda y apoyo, me enseñaron como guardar diligentemente los caminos del Señor, y me corregían cuando lo necesitaba. Estoy seguro de que si nos hubiésemos visto solo un par de veces por semana en las reuniones, yo hubiese caído marcha atrás y vuelto a mis antiguas costumbres, pero por el tremendo cuidado y atención que recibí, el Señor me mantuvo en ese “camino estrecho”. Al principio no siempre entendía todo, pero decidí confiar en el Señor sin importarme nada mas. De esta forma los milagros empezaron a ocurrir y con el tiempo recibí muchas respuestas del Señor a través de Su Palabra, todo aquello que yo no entendía. JUAN 14:26: “Pero El Consolador, El Espíritu Santo que el Padre enviará en mi nombre, él os lo enseñará todo, y os recordará cuanto he dicho yo”
.
Mi mente está ahora completamente sanada, y Dios ha realizado muchos milagros en mi vida. Ahora, mas de siete años después, todavía estoy aprendiendo un montón de cosas del Señor y estoy muy feliz de ser Cristiano. Ahora cuando miro atrás a mis días de antes, me resulta difícil creer que era yo el que estaba metido en semejante maraña de problemas.
¿Que dice la Biblia sobre todas estas cosas?
En la Biblia dice que esta absolutamente prohibido indagar en otros mundos:
1 CORINTIOS 8:4-6 “...y que no hay más de un Dios. Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, ó en el cielo, ó en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), Nosotros empero no tenemos más de un Dios, el Padre, del cual son todas las cosas, y nosotros en Él: y un Señor Jesucristo, por el cual son todas las cosas, y nosotros por Él”
. Tomar drogas alucinógenas tales como el LSD puede compararse a la hechicería o la brujería. La Biblia dice:
LEVITICO 20:6: “Y la persona que atendiere á encantadores ó adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y cortaréla de entre su pueblo”
.
Estoy seguro de que ningún médico en el mundo podría haberme ayudado, ni ningún “psicofármaco” me habría curado. Pero Jesús lo hizo, con su tremendo poder sanador. Puedo prometer a todo aquel que tenga problemas con las drogas, tenga alguna enfermedad mental, o esté de alguna manera involucrado en el ocultismo – hay una salida para ti. Jesús no quiere que sufras por estas cosas, ¡lo que El quiere es salvarte y sanar tu cuerpo, tu mente y tu alma!
HECHOS 10:38: “Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con Él”
.
Con el amor de Cristo
Georg

Comments
Post new comment